PRESIÓN TOTAL A RODGERS.

Si bien presionar al QB de Green Bay debe ser aspecto incuestionable de cualquier esquema defensivo ya sea en gran o poca cantidad, lo cierto es que la temprana ventaja de Atlanta y la falta de corredores de Empacadores le facilitó mucho la tarea a Dan Quinn y Richard Smith, Coordinador Defensivo.

Packers entró rápidamente en modo supervivencia y sin juego terrestre, ello significa ataque predecible y que el 12 haga su magia, tal y como sucedió casi toda la segunda mitad de su temporada, pero ahora ya no tenían a un Detroit diezmado o a Chicago enfrente, sino un equipo que sí defiende. El objetivo: cargar con todo a Rodgers. Y dio resultado.

Cabe agregar, por otro lado, que si bien este pudo haber sido uno de los peores juegos en la carrera de Rodgers, también es un hecho que sus receptores se cansaron de soltarle pases. Las razones, variadas, fuera desconcentración, el golpeo de Atlanta, mal estado por las lesiones, o todo ello junto.

Pero es un hecho que al menos un par de pases pudieron haberle dado algún avance significativo al ataque de Green Bay y tal vez mejor posición para un FG. O en el mejor de los casos, enfriar a Matt Ryan y compañía, pero nada de ello sucedió.