Tras permanecer dos temporadas y media con el equipo de Ohio, Los Cleveland Browns le mostraron la “puerta de salida” a Hue Jackson, posterior a la derrota sufrida en la semana ocho ante sus acérrimos rivales, los Pittsburgh Steelers.

El segundo “turno” de Jackson en el puesto de entrenador en jefe, fue un rotundo fracaso, y con una marca de 3-36-1, ha “empacado” sus cosas y partido de una “perrera” que empieza a tener “razas” interesantes a futuro.

El primer intento en dicho cargo para este “especialista” ofensivo fue con los Oakland Raiders en el 2011. Los “malosos” terminaron con una marca de 8-8 ese año, y en tercera posición de la AFC Oeste. Lo más recordado de Jackson en ese ciclo de mandato fue un conmovedor “speech” que declamó en el vestuario ante sus jugadores, posterior a una victoria ante los Houston Texans, como tributo para al recién fallecido dueño de los Oakland Raiders, Al Davis.

En su paso por Cleveland, dejó un estrepitosa marca de 0-16 en la campaña 2017. Con este “invicto de derrotas”, los Browns se convirtieron en la segunda franquicia en la historia de la NFL en acumular 16 derrotas en una temporada, siendo los Detroit Lions, la primera en “hundirse en el callejón de la amargura” en el 2008.

¿Existe el talento suficiente?

Si analizamos los “peones” en el tablero de los “hijos” de Paul Brown, podemos escudriñar a un equipo con talento y juventud, pero con una aparente maldición en sus colores. La esperanza de este conjunto, ha nacido con la selección de Baker Mayfield y de otras piezas importantes en los últimos Drafts de la NFL. En la agencia libre, también han habido movimientos importantes, como la incorporación de Jarvis Landy al cuerpo de receptores.

Myles Garrett, ha entrado en tan sólo su segundo año como profesional, en la conversación del grupo élite de alas defensivas, y en conjunto con Jamie Collins y el novato Denzel Ward, han hecho de la defensiva de los Cleveland Browns, una de las unidades más prometedoras.

El “baúl de los recuerdos”

Este equipo busca retomar sus añejas épocas de gloria, mismas que vivieron bajo el mandato de uno de los entrenadores en jefe más icónicos en la historia del fútbol americano, Paul Brown. Brown fue co-fundador de la franquicia y el primer “manda más” del equipo. Los Browns fueron nombrados en su honor, y en sus 16 años al frente del equipo, logró coronarse siete veces. Otto Graham y Jim Brown eran sus principales “escuderos”.

La posición que deja Hue Jackson, será tomada por Greg Williams, quien funge la labor de coordinador defensivo. Por su parte, Todd Haley también fue destituido del cargo de coordinador ofensivo, tan sólo meses después de su llegada. Con los Pittsburgh Steelers, permaneció del 2012 al 2017 con el mismo puesto, aunque terminó por ser despedido de igual forma.

La permanencia de Greg Williams como “HC” no está asegurada, y sólo si los Browns tienen una llamativa segunda mitad de campaña, podría seguir como “timonel”, aunque considero que esto luce muy difícil. Lo más factible es que para la próxima campaña, veamos un nuevo entrenador en jefe. ¿Podrá Nick Saban salir de sus zona de confort en Alabama para “perseguir la chuleta en la perrera”? Ya veremos.