Dallas Cowboys y Dez Bryant, Divorcio anunciado

La mañana del pasado Viernes 13, fue la confirmación para Dez Bryant de su propia película de terror, la guillotina que pendía sobre su cabeza por fin cayó y terminó de tajo sus días como un Cowboy.

Sin una oferta de reducción de sueldo de cara a los casi 16.5 MDD que recibiría en 2018, solamente fue citado por Jerry Jones para anunciarle que sería cortado por el equipo que lo seleccionó desde Oklahoma State y del cual posee el récord de mas recepciones para TD.

Como es de esperarse siempre con un equipo tan mediático como lo son Da’Boys, los dimes y diretes son muchos y si sumamos la propia novela que el mismo Bryant se ha encargado de montar, esto se maximiza aún más.

Pero, ¿quién tiene la razón? ¿Injusticia? ¿Declive?, analicemos la situación y decidamos quién erró.

¿Cómo terminó el “romance” Jones – Bryant?

Posiblemente ese “romance” jamás terminó, para Jerry Jones, propietario de la franquicia; seguramente fue muy difícil cortar a uno de sus consentidos, a un jugador que, según palabras propias, cuidó como a un hijo, cosa que no es del todo falsa, ya que recordemos que cuando Bryant tenía problemas con la ley y fiestas, constantemente el propio Jones estableció un grupo de escoltas las 24 horas del día para “cuidar” a su nuevo WR.

Pero, ¿qué hizo a Jones aceptar la petición del HC Jason Garrett y compañía, quien nunca tuvo la capacidad de controlar al explosivo Dez, de cortar al receptor más talentoso de su equipo y jugador histórico?.

Garrett justificó su petición en la baja productividad de Bryant en las 2 ultimas temporadas, ya que si no contamos 2015, donde pasó la mayor parte de la temporada lesionado, pasó de promediar 1250 yardas  y más de 12 TD’s entre 2012 y 2014, a sólo 800 yardas y 7 TD’s en 2016 y 2017.

Cierto, Garrett tenía un punto muy válido, esto aunado a sus 29 años, eran una alarma para los Dallas Cowboys, pero Garrett olvidó algo muy importante, estos 2 últimos años su QB fue Dak Prescott, un tipo limitado, con poca, casi nula lectura de defensivas rivales, con mecánica limitada y sobre todo con pánico a alargar el campo, factor que afecta directamente a Dez Bryant.

Fue difícil convencer a Jones de cortar a Bryant, siempre es difícil dejar partir a tus mejores hombres y más cuando sabes que “aún lo tienen”, algo anda mal en The Star y hoy el chivo expiatorio es Dez Bryant.

En favor del HC, es sensato decir que Bryant tenía fallas puntuales en momentos de quiebre en partidos importantes, para muestra aquella atrapada en Lambeau que hoy la misma NFL acepta que debió contar. Pero seamos sinceros, un supuesto WR Elite debe asegurar el ovoide antes de buscar una jugada extra, con todo lo que gana, ¿a caso no debía evitar que ese tipo de jugadas quedarán en la decisión de un referí?

¿Quién gana? ¿Quién pierde?

Si hacemos un comparativo de lo gastado por los Dallas Cowboys en Dez Bryant con respecto a su rendimiento, sin duda alguna el margen es de pérdida en los recientes años. Sus números no están ni cerca de ser los de un WR Élite en la Liga, cargando sus propias culpas; es cierto que Dez se dedicó mas a vociferar, a acrecentar su pelea de niños con Josh Norman y a quejarse de no tener los targets que creía merecer, aún cuando se le buscaba y simplemente tenía la cabeza en otro lado.

Por el otro lado tenemos a un Jason Garrett, tibio como su filosofía y su plan de juego, timorato, como su QB engañabobos que con una primera temporada deslumbró a muchos, con un paso arrollador que no fue producto del talento propio ni del sistema de Garrett, fue producto de un monstruo llamado Ezequiel Elliott y un OL de calibre Suoer Bowl, ¿Saben qué le da temor a personajes tibios como Garrett y Prescott? Sí, adivinaron tipos eléctricos, competidores natos, esos fenómenos del deporte que siempre quieren el balón en la última jugada del partido.

Si, Bryant cometía errores puntuales, pero mantener en sintonía, concentrados a sus hombres es labor del HC, ese grito de autoridad, esa reprimenda es labor del Jefe, pero Garrett tenia mas pánico que sus propios pupilos, por eso un tipo como Bryant tarde o temprano sería el apestado, aquel que cuestione su autoridad o la limitada capacidad de su nuevo QB sr convertía en el próximo a salir.

Sin duda en el futuro inmediato y a largo plazo los grandes perdedores son los Dallas Cowboys, ya que con una reducción salarial, un buen enfoque de parte de un HC competente tenías en Dez Bryant un excelente receptor para generar huecos y experiencias para WR’s jóvenes con miras al futuro, pero ahora te quedas con un cuerpo de receptores tremendamente corto, con un QB que no es tu futuro y extremadamente limitado y con un HC que va dando tumbo tras tumbo dejando pasar años de jugadores de calibre.

¡Pobre Zeke, Pobre Cowboy Nation!

Buen viaje Dez y gracias por tanto…