La nación chiva se conmocionó al conocer los rumores de que Matías Almeyda dejaría al Club Deportivo Guadalajara. El técnico más ganador en la era Vergara seestá yendo por la puerta de atrás.

Por todo lo que dio a la institución y por la forma que lo están echando del club, jugadores y afición no han dudado en mostrar su apoyo dejándolo como la gran víctima del poder corporativo. A pesar de que aún no hay comunicado oficial, TODAS las voces apuntan a su salida.

¿Por qué se va Matías Almeyda; en realidad es el mejor técnico en la era Vergara? Analicemos.

Un poco de historia: La llegada de Almeyda

Cuando Rafael “El Emperador de los Juniors” Puente era Director Operativo de Chivas, pidió a la afición que “esperen sentados” pues no iba traer “bombas”. ¿Resultado? Chivas se puso al borde del descenso.

Jorge Vergara dio un golpe de timón y trajo a Néstor de la Torre, quien limpió la casa (corrió a Puente del Río) y trajo a José Manuel “Chepo” De la Torre.

Después de llegar a semifinales, en el Apertura 2015 “El Chepo” consiguió siete puntos en ocho partidos. ¿Resultado? Chivas se puso otra vez al borde del descenso.

En medio de esa crisis, Matías Almeyda llegó a Guadalajara sin el conocimiento de Néstor; al mismo tiempo, José Manuel dirigía al Rebaño. Llegó de una manera muy incómoda.

Por todo eso, Omar Bravo fue el primer líder del vestidor en ponerse en su contra. ¿Qué hizo Matías? Lo retiró.

Los hermanos De la Torre se fueron y Matías se quedó como la persona con mayor poder en toda la institución al ser técnico y director deportivo a la vez.

¿Matías es el mejor técnico en la era Vergara?

Todos hablan de que Matías Almeyda es el técnico más exitoso de la era Vergara pues consiguió títulos; pero pocos voltean a ver el desempeño que el cuadro tuvo en la liga.

Después de ser campeón (gracias a Santander, jamás olvidemos eso), las Chivas de Almeyda sólo consiguieron siete victorias, cuatro en el Apertura 2017 y tres en el Clausura 2018.

No olvidemos que en la temporada del campeonato, Clausura 2017, el Rebaño llegó a la final de vuelta con apenas dos victorias en sus últimos 12 encuentros.

Si Chivas fue campeón, fue única y exclusivamente por el sistema de competencia; tuvo la enorme virtud de ganar el único partido que importaba: la final de vuelta, el resto de la Liguilla se la pasó empatando en el marcador global.

Los fríos números nos hacen ver que el campeonato de Matías Almeyda fue el maquillaje perfecto para un equipo que no tenía un buen funcionamiento. Todos los chivahermanos festejamos pensando que la luna de miel duraría para siempre.

La verdadera razón del despido

A pesar de que los números dejan en evidencia un mal funcionamiento en las Chivas de Matías Almeyda, este redactor considera que la razón de su despido fue más de índole político (relaciones de poder).

Ya se escribió en este espacio que Jorge Vergara no es un aficionado de Chivas, él es un empresario. En ese tenor, jamás pudo perdonar que un subordinado suyo demostrara dignidad.

Dicho de otra manera: le caló bastante que Matías Almeyda diera su aval y alentara las protestas de los jugadores al no recibir el pago de sus premios, ventilando un asunto que hasta la fecha tiene muy mal parada a la institución.

Ya lo habían intentado manipular en el caso Alanís, al punto de que “El Pelado” declaró que los jugadores con seis meses de contrato no son considerados; discurso del que terminó deslindándose en los hechos.

Aunque los dardos hoy en día van contra José Luis “El Americanista” Higuera, la verdad es que nada ocurre en el establo de Chivas sin el aval del dueño de Omnilife.

No sería la primera vez que Vergara se deshace de un ídolo; en su momento también le cortó la cabeza a Oswaldo Sánchez, pues se convirtió en uno de los líderes más visibles del vestidor de aquel Chivas campeón del Apertura 2006.

¿Qué tenía de especial Matías Almeyda?

Almeyda hizo lo que nunca ha podido hacer Vergara: ganarse a la afición y a los jugadores con algo de lo que la mayoría de los empresarios carecen: sencillez.

Vergara habla con soberbia (con insultantes desplegados y demás basura como ser “el mejor equipo del mundo”) y siempre queda mal; Almeyda habla con sencillez y gana. Esa es la enorme diferencia que puso a toda la afición y jugadores a favor de Matías Almeyda.

Pero hay gente que no ve a Matías Almeyda como un ídolo máximo. Personajes muy identificados con Chivas como Fernando Quirarte y Misael Espinoza (ambos campeones con el Rebaño) han dejado clara su postura: Almeyda no es Chivas y tienen razón. Van las razones.

¿Todo está perdido en Chivas?

El despido de Almeyda no significa el fin de Chivas; los números de “El Pelado” distaban de ser buenos. Un plan a largo plazo puede hacer que la era Almeyda sea un agradable recuerdo.

La directiva está pagando los platos rotos de no haber sido capaz de generar un liderazgo hecho en casa, como el que pudo significar “El Güero” Real.

José Luis Real armó un equipo conformado en su mayoría por canteranos y así consiguió llegar a una final de Libertadores. ¿Dónde está ahora? Dirige las fuerzas básicas de Toluca, el hoy subcampeón.

En conclusión: la salida de Matías Almeyda es completamente injusta, pues le están dando una patada a una persona que ha hecho mucho por el equipo; pero así actúan las corporaciones: con maldad pura.

Sin embargo, esta situación debe ser vista como una oportunidad. Chivas debe aprovechar que no habrá descenso para armar un proyecto a largo plazo que permita construir un equipo completamente identificado desde sus entrañas.