El Torneo Apertura 2018 llega a su etapa de semifinales todavía con la esperanza viva de atestiguar un Clásico Joven en el duelo final. En una llave hay un claro favorito, pero en la otra llave los fantasmas del pasado todavía siguen presentes. Vean a qué me refiero.

Cruz Azul vs Monterrey

Ida – Estadio BBVA Bancomer
Miércoles 5 de diciembre, 20:06 hrs. (Horario CDMX)

Vuelta – Estadio Azteca
Sábado 8 de diciembre, 19:00 hrs. (Horario CDMX)

La historia de estos dos equipos en Liguilla es muy corta, pues sólo se han enfrentado en dos ocasiones: Clausura 2005 y Apertura 2009.

Lo curioso es que, aunque cada uno ha eliminado al otro, sólo Monterrey puede decir que ha podido vencer a la Máquina en la Fiesta Grande.

En el Clausura 2005, Cruz Azul pasó como segundo en la tabla y Monterrey alcanzó el séptimo puesto. Los Celestes avanzaron con un empate a tres en el global.

El Apertura 2009 tuvo en la final a estos dos equipos, marcando el inicio de la era dorada de Víctor Manuel Vucetich con los Rayados.

Se recuerda esa final porque, al medio tiempo del partido de ida, Cruz Azul iba ganando 3-1; pero al final Monterrey logró remontar 4-3.

La vuelta fue un trámite donde el “Ojitos” Meza no pudo levantar a una Máquina venida a menos, forjando el mito del “subcampeonísimo”, pues aquel fue el tercer subcampeonato de Cruz Azul en apenas cuatro torneos.

América vs Pumas

Ida – Estadio Olímpico Universitario
Jueves 6 de diciembre, 20:45 Hrs. (Horario CDMX)

Vuelta – Estadio Azteca
Domingo 9 de diciembre, 18:45 hrs. (Horario CDMX)

En el fútbol mexicano hay equipos grandes, pero hay unos más grandes que otros y en este duelo la historia voltea hacia arriba cuando mira al cuadro amarillo.

Pumas y América se han visto las caras en Liguilla en cinco ocasiones y en todas los de Coapa han resultado vencedores.

De los diez partidos en total disputados (tomando en cuenta que han sido cinco partidos a ida y cinco de vuelta), América ha ganado siete y Pumas sólo dos.

Sólo hay un empate y aquel fue en su primer duelo de Liguilla, en el Verano 2002, cuando en la semifinal de ida ambos conjuntos empataron a cero, siendo el único empate sin goles que registran en la fiesta grande.

Patiño y sus pupilos tienen una gran encomienda. Le ganaron a Tigres, un equipo capaz de perder con Chivas en una final, así que no es ningún parámetro. La historia se escribirá en este partido.