El Barcelona tiene dos días para recuperarse de la derrota en el clásico español y buscar pasar a la final de la Champions League. En sus últimos tres juegos han mostrado un bajón de nivel. Sufrieron para ganarle al Levante, perdieron en Stamford Bridge contra el Chelsea y perdieron en el Camp Nou contra el Madrid. En ninguno de los juegos fueron dominados ni avasallados por sus rivales. Jugaron igual que siempre, controlando el ritmo del juego, dominando la posesión, abriendo la cancha, manteniendo a su rival en su mitad del campo, sólo les faltó la definición y defender mejor.
Todos conocemos el estilo del Barcelona de Pep. Juegan con un confuso 3-4-3 ó 4-3-3 que en el transcurso del juego se convierte en un 3-2-1-3 ó un 3-3-4. Como lo dije en mi post pasado (El reto de Guardiola), la debilidad del Barcelona está atrás. Su portero no es nada espectacular y les falta estatura en la defensa. Normalmente no necesitan enfocarse tanto en la parte de atrás ya mantienen el juego en el otro sector de la cancha, por eso sus alineaciones terminan con más gente adelante que atrás.

Muchos alegan que cuando el Barcelona pierde el futbol es injusto. Entiendo que es un equipo que gusta, que propone, que juega bonito… pero saber defender bien es parte importante del fútbol (si no me creen nada más vean como los cazaron el Chelsea y el Madrid). A un equipo como Barcelona sólo se le puede jugar así: al contragolpe. Es la verdad, contra un equipo tan dominador no hay otra opción. Si intentan quitarles la pelota, van a perder; si intentan presionarlos y atacarlos, los van a castigar con los espacios que dejen atrás; y cuando un equipo no planea quedarse atrás y jugar al contragolpe, el Barcelona los empuja y no les deja otra opción. Es válido jugar así y es un gran mérito mantener el cero en la portería cuando se juega contra el Barcelona.
¿Qué vamos a ver el martes en la vuelta de la semifinal? Lo mismo que vimos en Stamford Bridge y lo mismo que acabamos de ver en el Camp Nou. Chelsea saldrá con un 4-3-3 que se convierte en un 4-5-1 ó en un 5-4-1 para defender y en un 4-2-3-1 para atacar. El equipo de Di Matteo va a cederle la bola al Barcelona, esperar y jugar al contragolpe; aprovechando la fuerza y habilidad de Drogba, la velocidad y dinámica de Ramires así como la inteligencia de Mata y Lampard. Intentarán salir inspirados atrás como en el juego pasado (vean el cartón de Vadelate) y esperar que Messi, Xavi, Iniesta y compañía sigan medio perdidos.
Barcelona necesita recuperar el nivel que les conocemos y tanto hemos alabado. Todos los equipos les juegan igual y siempre han sabido abrir las defensas, la cosa es que se ven cansados y golpeados. Por lo que he visto en los últimos juegos, me atrevo a decir que el Barcelona está desfondado y el Chelsea los va a volver a vacunar con contragolpes. Me he equivocado antes y el Barcelona es un gran equipo, pero de lo que estoy seguro es que, para los apasionados al fútbol y especialmente a la táctica, será un gran juego.
Christian Guerrero @CorvusPhil