Optar por un campeón del mundo o por uno de los mejores centrocampistas daneses de la historia. Ese es el tipo de ‘problemas’ que enfrenta uno de los clubes más históricos del mundo en estos momentos.

Tras una temporada para el olvido, el Real Madrid ya ha comenzado desde hace un par de meses a moverse en el cada vez más complicado y menos asequible mercado de fichajes, donde una de sus prioridades es rearmar su mediocampo.

Entre los nombres que más suenan para reforzar esta zona se encuentran dos de los mejores mediocentros de la Premier League y muy probablemente del mundo: Paul Pogba y Christian Eriksen.

¿Quién le conviene más al cuadro de Zinedine Zidane?

Paul Pogba

Desde su primera etapa al frente del banquillo blanco, Zidane ya tenía a Pogba como uno de los nombres prioritarios en su lista de posibles fichajes. Ahora, tras su regreso, las especulaciones de su compatriota se han reavivado.

Además de compartir nacionalidad con el técnico, uno de los puntos fuertes de Paul para llegar a Chamartín es el aspecto físico. Con su imponente 1.91 m de estatura, el centrocampista puede competir por arriba en ambas áreas. Además, su zancada le permite cubrir más campo.

Pogba puede jugar de interior, de mediocentro en un doble pivote e incluso de mediapunta, lo que le convierte en un futbolista polivalente.

En lo que respecta a puntos en contra hay dos que destacan: su alto precio y que su llegada no entusiasma demasiado a la afición.

“El Real Madrid hizo una primera oferta por Pogba que era de 125 millones de euros más 25 en variables. El Manchester pedía 200 millones de euros para sentarse a hablar”, dio a conocer el periodista Eduardo Inda en el programa ‘Chiringuito de Jugones’.

Estas cifras lo ponen fuera del alcance del conjunto merengue, sobre todo teniendo en cuenta que el mediocampo no es la única prioridad, ya que la delantera también requerirá que lleguen cracks. La única opción viable es que el Manchester United acepte algún jugador como Gareth Bale o Toni Kroos como parte de la negociación.

Ficha técnica:

-Nombre: Paul Pogba

-País: Francia

-Edad: 26 años

-Estadísticas temporada 2018-19: 47 partidos, 16 goles, 11 asistencias

-Palmarés: 5 ligas (4 con Juventus y 1 con Man United), 3 copas (2 con Juventus y 1 con Man United), 4 supercopas (3 con Juventus y 1 con Man United), 1 Europa League (Man United), 1 mundial (Francia)

-Valor: 81 millones de libras

Christian Eriksen

El danés lleva ya un par de años figurando en la agenda blanca. Si bien en sus inicios era más un mediapunta que un mediocentro, en la actualidad Pochettino le ha ayudado a evolucionar, pasando a ser un mediocampista completo.

Eriksen es capaz de bajar a recibir haciendo las veces de interior, pero también es capaz de marcar diferencias jugando unos metros por delante e incluso de interior.

Como puntos fuertes tiene el ser muy fino en el pase, cuenta con un gran golpeo de balón, ya sea para asistir o para disparar a puerta. También destaca a balón parado.

Otro punto a su favor es que termina contrato en 2020, lo que -de no renovar- podría hacer que el Tottenham se vea obligado a darle salida este verano por una cantidad más accesible.

Ficha técnica:

-Nombre: Christian Eriksen

-País: Dinamarca

-Edad: 27 años

-Estadísticas temporada 2018-19: 50 partidos, 10 goles, 17 asistencias

-Palmarés: 3 ligas (Ajax), 1 copa (Ajax), 1 supercopa (Ajax)

-Valor: 76.5 millones de libras

Veredicto Gurú

Pogba es el favorito de Zidane. Eriksen el preferido por la afición y -al parecer- la directiva. Y si bien ambos jugadores son completamente compatibles en el mismo sistema, lo más seguro es que solo llegue uno de ellos al Santiago Bernabéu.

Siendo así y sin saber aún cuáles serán las bajas del conjunto blanco, el futbolista danés se acomoda como la mejor opción. Su forma de juego encaja perfecto con lo que busca Zidane, además de que su carácter y personalidad lo ayudarían a encajar más en el vestuario merengue, algo que con Pogba parecería difícil.

Por si fuera poco, las semejanzas de Eriksen con Modric son bastantes, tanto en la forma de jugar como en la forma de ser, aspectos que lo convierten en su sustituto ideal.