Final sorpresiva en el torneo asiático de selecciones donde Catar y Japón se disputan el título por primera vez en la historia del torneo continental. Veamos cómo llegan ambos conjuntos y sus posibilidades para quedarse con el campeonato por la supremacía de la zona.

Japón

Los Samuráis llegan como los favoritos para quedarse con la corona asiática porque su futbol así lo indica, son mejor equipo por historia y calidad futbolística, pues de los mejores rankeados por FIFA de la zona entre Corea del Sur, Irán y Australia, fueron los únicos que llegaron a la siguiente fase en el pasado mundial y ahora lo hacen en la Copa de Asia.

Los nipones atraviesan una reestructuración post mundialista luego que Akira Nishino renunciara al banquillo y Hajime Moriyasu asumiera la dirección técnica tras ser auxiliar en Rusia 2018, por lo que el recorrido del actual técnico japonés es joven donde en las convocatorias ha dejado a figuras consagradas como Honda e Inui y ha preferido apostar por la nueva camada de jóvenes para iniciar el recambio generacional en la selección.

Japón se instaló en la final luego de derrotar 3-0 a Irán y mantenerse invicto en el torneo. Las claves para que los Samuráis Azules cumplan el pronóstico no es otro que hacer lo que mejor saben, insistir hasta el final y que Yuya Osako así como Minamino brillen como lo han hecho hasta ahora.

Qatar

La revelación del torneo es la selección catarí que ha alcanzado por vez primera en su historia la final además de seguir invicta y sin un solo gol recibido en contra y por si eso fuera poco echó a los anfitriones Emiratos Árabes Unidos tras golearlos 4-0, así de grande e histórico ya es este certamen para los “Maroons”.

Tal vez no sea tan sorpresivo ver a Qatar en la final si vemos el proceso que iniciaron con Félix Sánchez con el objetivo de tener una selección competitiva para el mundial que sostendrán en casa en 2022, pero los frutos se pueden empezar a ver desde ahora con lo conseguido en esta copa asiática donde claramente se ve la mano del técnico español sobre todo en el parado técnico en defensa y su efectividad al ataque donde acumulan 16 goles a favor y cero en contra, todo un récord.

Qatar llegó a la final imponiéndose a un rival que poco le exigió a pesar de ser el anfitrión, no obstante la presión y hostilidad del público no mermó en nada su desempeño y terminó goleando, algo que se ve muy difícil de repetir ante los japoneses, pero no imposible, ya que en cuartos de final echaron a Corea del Sur por el mínimo marcador, una de las selecciones más fuertes y favoritas en el torneo para llegar a la final.

La clave para que Qatar pueda imponer condiciones es mantener el orden atrás, sabiendo que tienen un guardameta que ha sabido responder cuando ha sido exigido y aprovechar las oportunidades que tengan tanto Almoez Ali y Akram Afif, líderes de goleo y asistencias respectivamente, ambos con ocho, entendiendo claro que la defensa japonesa no es nada endeble como la de Emiratos Árabes ni la delantera samurái tan errante como la coreana.

Pronóstico Gurú: Japón campeón.