Ha sido una noche inolvidable en Anfield Road, donde finalmente se terminó demostrando que el estadio del Liverpool sí es un templo del fútbol, no así el Camp Nou, donde el equipo de Jürgen Klopp dominó el trámite del partido pero errores groseros en la definición de Mané y Salah, quien ya sin portero la estrelló en el poste en la ida le dieron la ventaja a los culés gracias a un gol de Luis Suárez, un rebote quería le cayó a Messi y un tiro libre magistral a balón parado que cobra Messi para vencer a Allison desde larga distancia, un resultado engañoso e injusto para un Liverpool que había luchado todo el partido para llevarse incluso la victoria, aunque no olvidaremos ese 4-0 que tuvo en sus manos Dembélé y que falló increíblemente.

El partido de vuelta parecía más que imposible para un Liverpool que para la vuelta no contaba ni con Salah (conmoción) ni con Firmino, dos de sus tres artilleros que han sido durante la campaña garantía de gol para los Reds, pero sí ya tenía casi la eliminatoria ganada Barcelona ¿por qué perdió Barcelona su pase a la final?

Mal funcionamiento

Un claro ejemplo de lo que sucedió en el Camp Nou fue lo que aconteció en la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey, partido en el cual Barcelona goleó al Real Madrid, sin embargo, mucho se debió a que Real Madrid no estaba fino frente al marco a pesar de un mejor funcionamiento, lo mismo pasó el pasado miércoles cuando un resultado engañoso en donde Liverpool fue mejor que Barcelona dejó a Klopp insatisfecho a pesar de haber hecho las cosas bien en el campo, lo sucedido en ambos ejemplos, son reflejo de lo que ha sido a veces el Barcelona esta temporada, quien ha ganado en ocasiones sin jugar bien, siendo efectivo a la hora de definir y prefiriendo el orden táctico sobre lo espectacular que solía ser en años anteriores.

La vuelta era un trámite para evitar aquel trauma que causó Manolas al eliminar a los de Valverde en el Olímpico de Roma, sin embargo, un gol tempranero de Origi y un penal no marcado sobre Mané y quizá otro sobre Van Dijk, le dieron ánimos a Liverpool, lo peor, es que Valverde teniendo en la banca a defensas como Umtiti o Vermaelen no cambió a línea de cinco cuando Jordi Alba estaba siendo devorado por izquierda y solo dio ingreso a Semedo cuando Sergi Roberto ya estaba siendo superado.

Incluso, critico el hecho de que Arthur Melo solo tuviera actividad 15 minutos en toda la eliminatoria y a pesar del buen accionar de Vidal, el Barcelona traicionó su discurso «guardiolista» que alguna vez tuvo y buscó imitar a un Real Madrid, quien sí definía en contragolpes y era sólido en defensa.

Alisson Becker

Si bien, la ida fue la noche de Ter Stegen, esta fue la de Alisson, tapando en el primer tiempo disparos de Messi, de Alba, ocasiones claras que pudieron sentenciar la eliminatoria, ya que Barcelona solo necesitaba un gol para obligar a Liverpool a hacer cinco, lo cual de haberse concretado, sería imposible para los Reds sobreponerse en cuanto a lo anímico.

Dominio Red

El equipo de Klopp hizo tan solo un gol en la primera mitad, pero el segundo tiempo se convirtió en un huracán en el que en dos minutos Jorginho Wijnaldum había conseguido empatar el marcador al conectar un balón viniendo de atrás y al rematar tras centro de Shaqiri, lo cual hizo un infierno el Estadio Anfield Road para los culés, quienes estaban incrédulos ante tal reacción.

Desconcentración y falta de reacción

El conjunto de Klopp bajó el ritmo tras el empate en el global, pero ni así Barcelona pudo meter las manos, y justo en un oso de la defensa, Trent Alexander-Arnold, aprovechó que un tiro de esquina en el cual la defensa blaugrana estaba distraída, simuló dejar el tiro de esquina para que alguien más cobrará ele corner kick e inmediatamente aprovechó el descuido culé mandando el servicio a Origi, quien no encontró resistencia ante la reacción tardía de Piqué y Ter Stegen para el cuarto gol, el del milagro en Anfield.

Conclusión

Varios fueron los factores por los cuales Barcelona no concretó su pase a la final, un penal no marcado por mano del defensor de Liverpool en la ida que se compensó en la vuelta con uno no marcado sobre Mané y quizá otro más sobre Van Dijk; falta de reacción por parte de los jugadores y del mismo Valverde para cambiar el trámite del partido y la estrategia del mismo, pero pienso que tanto el cuarto gol que dejó ir Dembélé cuando el partido estaba sentenciado en la ida más el descuido del Barcelona en aquel cuarto gol, el cual Luis Suárez describió como error de juveniles, fueron claves en la eliminación del Barcelona, dejando con ganas de revancha a una hinchada culé que se tendrá que «bancar» las burlas de sus rivales madridistas quienes a pesar del fracaso actual, pueden aún presumir el tricampeonato sí conseguido.

Finalmente, veremos si Liverpool puede llevarse el trofeo más importante a nivel de clubes, tras un intento fallido en la edición 2017-2018, donde los merengues consiguieron el tricampeonato del torneo. Mientras tanto, aún se puede escuchar el «You’ll never walk alone» en Anfield Road.