Mucha polémica ha causado la forma de calcular el Ranking FIFA y esto se acentúa en el momento en que llega la hora de hacer el sorteo rumbo al Mundial, ya que es justo aquí donde realmente importa.

Con el sorteo encima,  es buen momento para cuestionar la selección de cabezas de serie con base en dicho ranking.

Método para elegir cabezas de serie

Para evitar que el anfitrión sea eliminado en la fase de grupos, éste será cabeza de serie sin importar su lugar en el Ranking de FIFA y se instalará en el Grupo A.

Por otro lado, las otras siete selecciones que son cabeza de serie, son determinadas por el último Ranking de FIFA, al momento en el que se cierren las Eliminatorias mundialistas, sin contar las fechas en las que se llevan a cabo la repesca europea e intercontinentales, y que coinciden con el cierre de las eliminatorias africanas, es decir, se tomó en cuenta el Ranking del 16 de octubre del presente año.

Si alguna de las selecciones ubicadas entre los primeros siete lugares no lograra su pase a la cita planetaria, su lugar sería ocupada por el octavo lugar y así sucesivamente. Por lo que las cabezas de serie son: Alemania, Brasil, Portugal, Argentina, Bélgica, Polonia y Francia.

¿Cómo se hace el ranking?

Para hacerlo, primero se debe realizar el cálculo de puntos en cada partido y sumar en el Ranking, se toman en cuenta factores como victorias, empates, derrotas y partidos ganados en penales.

Además, también influye mucho la importancia de los partidos, es decir, si son amistosos u oficiales, teniendo más peso eliminatorias mundialistas, Copa Confederaciones y en el punto más alto ubicamos a la Copa del Mundo.

Otro factor a tomar en cuenta es la importancia del rival, que se estima a partir de la última Clasificación Mundial FIFA y la fuerza de la Confederación, ésta última se mide en base a las victorias obtenidas en los últimos tres mundiales, teniendo más peso Conmebol, seguido de UEFA.

Cabe destacar, que estos no son los únicos factores, ya que también se toma en cuenta la suma de puntos de los últimos cuatro años, incluyendo promedios de puntos para los cuales cada selección deberá jugar como mínimo cinco partidos al año, sin importar si son amistosos u oficiales.

Lo anterior es para no verse afectado en la clasificación y es ahí donde Polonia sacó ventaja ya que desde noviembre de 2016 no ha jugado partidos amistosos, y se ha colocado en el sexto puesto de la clasificación mundial, sólo jugando partidos oficiales que le dan más puntos.

La Polémica

Gracias a dicho ranking, selecciones como España, Inglaterra y Uruguay con aparente mejor nivel que la selección comandada por Lewandowski, han quedado instaladas en el segundo bombo, causando descontento en muchos fanáticos de este deporte.

Sin embargo, hay que recordar que en cada bombo hay selecciones con las que se pueden formar los temidos grupos de la muerte, recordando que en cada grupo sólo puede haber una selección de cada confederación, a excepción de los europeos, de los cuales se permite hasta dos por grupo y recordando que Australia forma parte de la Confederación Asiática para fines futbolísticos.

Conclusión

¿Es ideal la forma de elegir las cabezas de serie? Es fácil decirlo, no lo es, sabiendo que hay selecciones con mayores logros y nivel futbolístico en comparación con alguna de las cabezas de serie y más sabiendo que puedes jugar sólo partidos oficiales como Polonia, para sumar más puntos, tal vez el ranking para elegir cabezas de serie debería incluir lo hecho el último año o los últimos dos años o definitivamente ya no tomar en cuenta el mismo ranking, algo difícil sinceramente.

Mientras tanto, los equipos deberán adaptarse al actual sistema y recordar que como ejemplo tenemos a Costa Rica, que salió ganador de su grupo en donde estaban sus acompañantes a octavos, los uruguayos; dejando fuera a los italianos e ingleses, por lo que yo diría que es más importante ir con la mentalidad de ganarle a quien sea que preocuparse por ser o no ser cabeza de serie.

Finalmente, si quieres ser campeón del mundo, tienes que ganarle a quien sea y no conformarte con un papel decoroso, el cual es otro nombre que las selecciones nacionales se inventan para disfrazar el fracaso.